Y por las cumbres y altos capiteles
De las moradas de hombres y de Dioses
Se embravecieran mil furiosas llamas.
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Atendidas las dificultades enormes de traducir lo que es la perfeccion misma, no deja de mostrar arte esta traduccion del Ter sese adtollens, aunque los tres admirables versos del original estén desleidos en siete, y haya algun prosaísmo:
Tres veces, con las bascas de la muerte,
Sobre el codo estribando, probó á alzarse;
Mas otras tantas tornó á dar consigo
Sobre la cama un lastimoso golpe,
Y volviendo los ojos, que ya en muerte