Gran domador de potros vino luégo

Mesapo, el hijo de Neptuno: el hado

Le protege, y ni á espada ni con fuego

Su sacra vida vulnerar es dado.

Él á su pueblo, en secular sosiego

A pacíficas artes avezado,

A la guerra de súbito apellida,

Empuñando el primero arma homicida.

CXL.

Forman la multitud que le acompaña