A tí á la guerra Nersa montuosa

Tambien te diputó. La esquiva gente

De los Ecuos te sigue, que escabrosa

Tierra ocupa, y de asaltos impaciente

En la caza de monte no reposa:

Siempre á nuevos despojos se aperciben,

Armados andan y de presas viven.

CLI.

Tambien, marruvio sacerdote, vino

Umbron á combatir; movióle á tanto