Empieza:

Las armas y el varon divino canto,

Que vino por sus hados el primero

De los Troyanos reinos desterrado

A la Lavinia costa. . . . . . . . .

Aunque no queden más que los cuatro primeros libros, el traductor en la dedicatoria promete toda la Eneida.

La traduccion es fiel y poco parafrástica; pero los versos pecan de descuidados, y hay muchos que no constan. Véase una muestra:

Terná guerra grandisima en Italia,

Y sus feroces pueblos sojuzgando,

Dará á las gentes leyes y murallas