Con reflujo suavísimo modera

Y como estanque plácido la allana,

Y abre á las quillas próspera carrera.

Con gozoso rumor la caravana

Ya remos bate, y sobre el fondo quieto

Fugaz resbala el embreado abeto.

XIX.

Los árboles se asombran de la orilla

Viendo venir por el cristal sereno

La pintoresca copia, y cómo brilla