Despues que dieron culto á Proserpina,
Llegaron á los cándidos pensiles,
Del deleyte inmortal patria divina
Que vierte Mayos y descoge Abriles:
Aquí infusa la lumbre cristalina
Del Cielo con las pompas más sutiles
El campo ilustra en tempestad preciosa
De nardo, de clavel, de lirio y rosa.
Unos los fuertes miembros ejercitan
En la que da aromática palestra