Y desierta del monte la morada?
¿El estrago no ves que en su avenida
Hicieron recias moles? Tu mirada
Contempla la recóndita guarida,
El antro hondo de quien huésped era
Caco, mitad humano, mitad fiera.
XXXIX.
»No visitó su lóbrego recinto
El sol: siempre de víctimas recientes
Estaba el suelo con la sangre tinto;