Mostró terrores en lugar de enojos.
XLIV.
»Y huye, vuela al sagrado de su gruta
Más que el Euro veloz; de alas le dota
Los piés el miedo que la faz le inmuta:
Huye, y se esconde, la cadena rota
Que á la entrada suspende piedra bruta:
(Merced del padre, que en edad remota
Forjó los eslabones); y la puerta
El soltado peñon deja cubierta.