Siempre, y siempre por máxima tendremos.
LIV.
»¡Ea! de hojas ceñida la cabeza,
Alzad los vasos y verted del vino,
Honrando, amigos, la feliz proeza,
É invocad todos á Hércules divino
Que á todos cubre con igual largueza.»
Dijo el Rey; y entre verde y blanquecino,
Caro, el álamo, al Dios, vistió las frentes
Con sombra circular y hojas pendientes.