Y el calor que le llaga dulcemente
Rápido por sus huesos se derrama:
Así cuando en relámpago fulgente
La ennegrecida atmósfera se inflama,
Con lumbre devorante cruza inquieta
El seno de las nubes ígnea grieta.
LXXIX.
Cuánto el poder de su hermosura obliga
Conoció Vénus en el buen suceso
De la añagaza. Respondióle, en liga