Vulcania en nombre y obediencia, baja.

LXXXIV.

Esta á la eolia Lípara se arrima

Y á la sícula costa, isla ardua: humea

De riscos erizada: en honda sima

Truena la ancha caverna ciclopea,

Etna nuevo que el negro oficio lima:

Golpe duro los yunques martillea;

El candente metal no da sosiego,

Zumba el aire, en la fragua aceza el fuego.