«Aquí mismo, en el valle de Preneste,

Y los escudos de las rotas filas

Quemé triunfante en levantadas pilas!

CXII.

»Á Herilo allí, descomunal guerrero,

Tumbó esta diestra al Tártaro profundo:

De su madre Feronia (¡caso fiero!)

Tres formas recibió viniendo al mundo:

Rey de alma triple y desdoblado acero,

Muerto un tronco, quedábale el segundo