De las ciudades el clamor nocturno!
¡Dioses del Orco! Furias vengadoras,
Númenes todos de la triste Dido
Moribunda, atended, y el merecido
Pago al inicuo dad: las frigias proas,
Si es fuerza arriben á segura playa,
Si así lo quieren Júpiter y el Hado,
Que por un pueblo bélico acosado,
De Ascánio léjos, prófugo, no haya
Quien le socorra: de los suyos vea