Turno á la Diosa en su feroz porfía

Constriñe. En esto iluminó la esfera

Nueva luz; nube inmensa Oriente envía,

Cruzar la ven el ámbito sereno

Y que coros del Ida hinchen su seno.

XXIV.

Y una voz resonó tremenda y clara

Que á Rútulos envuelve y á Troyanos:

«¡Teucros! á defender mi flota cara

Alados no acudais ni armeis las manos;