No preparais una total rüina

Cuando así en años suscitais tempranos

Ímpetus tales de virtud divina!»

Y á ambos ciñe los hombros, y las manos

Estréchales, y en llanto de alegría

El rostro humedeciendo, proseguia:

LIII.

«Premios á vuestros méritos iguales,

Mancebos, ¿dó hallaré que os galardonen?

Lo primero, los Dioses inmortales