Súbito por su peso el fuerte: el cielo

Con fragoroso estrépito retumba:

Y vienen, medio exánimes, al suelo,

No sin que la alta mole en pos sucumba,

Transfijos por sus armas los soldados

Y de duras astillas lastimados.

CXIII.

Á todos el tremendo golpe acaba,

Salvo á Helénor y á Lico. En años era

Tierno aquél: en secreto, de la esclava