El fiero asalto y la defensa fiera,
Y á Yulo vencedor así conjura:
«¡Bien hayas, jóven de inmortal destino!,
¡Sigue! ¡ése es de los astros el camino!
CXXXV.
»¡Bien hayas, nieto ya, y futuro abuelo
De Dioses! Cuanta guerra el hombre enciende,
Trocarse en paz verá dichoso el suelo
Reinando tu familia. A tí no extiende
Troya su hado cruel.» Dice, y del cielo,