Va á hundirse: ancha la herida brota un rio,

Y arde, hincado al pulmon, el hierro impío.

CXLVII.

A Afidno luégo, á Mérope, á Erimante

Rinde, y á Bícias, que amenazas pára

Rugiente, con mirada centellante;

Contra venablos el arnes le ampara.

Ni azagaya lanzó Turno al gigante;

Con zumbadoras cuerdas le dispara

Falárica mortal cual rayo fiero: