A Italia, y cual bacante iras azuza!...
IX.
»Del prometido imperio nada alego;
¡Pude esperarle en hora más dichosa!...
¡Venza hoy quien quieras! Mas si en su odio ciego
Á mis Teucros negar juró tu esposa
Todo terreno hospicio, esto te ruego
Por Troya hundida y su reliquia humosa.
¡Sálvese Ascanio del feral combate;
Al nieto, ¡oh Padre! tu favor rescate!