Y ajena esposa en el hogar apaña;
Ni ha de ser vergonzoso en frigias tropas
Mentir sus manos paz y armar sus popas!
XVII.
»Tú sí que á Enéas en peligros graves
Áun de las manos de los Griegos puedes
Redimirle, y al cuerpo echarle sabes
De aire y niebla sutil propicias redes;
Tú en Ninfas de la mar truecas sus naves:
¡Y á fuero haciendo estás tantas mercedes,