Tornar les veda á los nativos lares;

Mas el Rey del Olimpo no consiente

Que lleguen á medir sus fuerzas pares:

A mayor enemigo reservados

Marchan los dos bajo terribles hados.

XCV.

A Turno su divina hermana exhorta

A que salte, y auxilio á Lauso preste;

Y él, á su voz arrebatado, corta

En carro volador la armada hueste,