Aquel suelo enemigo con la frente
Ensangrentada hirió, y en su caida
Las armas resonaron. En voz alta
Así clamando Turno encima salta:
CVI.
«Id, Árcades; y á Evandro en nombre mio
Direis que al hijo, en la manera aciaga
Que por su culpa granjeó, le envío.
Que los honores últimos le haga
Permítole, consuelo, ¡ay de él! tardío,