»Y yo á Dauno su padre le tornara
Incólume... ¡Pues no! ¡ruede en el suelo,
Y en su sangre inocente enmienda cara
Tomen los Teucros! Por tercero abuelo
Cuente en vano á Pilumno; su preclara
Estirpe en vano se remonte al cielo,
¿Qué te importa? y de ofrendas mil en vano
Haya ornado tus pórticos su mano.»
CXXXII.
Así entónces le dió respuesta breve