Más que él, y ménos que él á plan furtivo,
No quiso herirle á salva mano, y cierra
Mezencio pecho á pecho, y le derriba,
Y con el pié y la lanza en él estriba.
CLVI.
Y dice: «¿Á Oródes el de insigne fama
Visteis, amigos, en la lid? ¡Pues hélo
Bajo mis piés!» Con él la turba clama,
Y el grito de victoria sube al cielo.
«Quienquier seas, tambien, tambien te llama,»