Firme y guarnido el choque sobrelleva.

CLXIX.

¿Quién vió tal vez en recio pedrisquero

Romper las nubes y azotar la tierra?

Huyen los labradores; y el viajero,

Como en alcázar natural, se encierra

En cava umbrosa ó sólido agujero

Que algun rio le ofrece ó agria sierra;

Y aguarda allí para seguir su via,

Que calme la tormenta y abra el dia: