XXI.

Calló, y á sus reales se encamina

Tendiendo al alto muro. Allí, entretanto,

Llegados son de la ciudad latina

Embajadores, que de olivo santo

Con la rama adornados peregrina

Piden tregua, en la cual los que sin llanto

Honroso á fil de espada yacen muertos,

Sean de tierra por piedad cubiertos.

XXII.