A dardos abrumado, y pompas tales

A mí, no á mi Palante, aquí trajesen!

Mas aquellos banquetes fraternales,

¡Oh Teucros! no temais que hora me pesen,

En que la diestra os di como alïado;—

¡Golpe era aquéste á mi vejez guardado!

XXXV.

»Que si fué tu destino en tan tempranos

Años caer, cayeras á los ménos

—Muertos ántes mil Volscos á tus manos—