»Venció así á quien vencido á Troya habia,
»Villano burlador. Y yo, tornando
»Al patrio hogar, la deseada esposa
»No hube de ver ni á Calidonia hermosa.
LVII.
»¡Iras del cielo! Y áun aquí sombríos
»Me siguen y fatídicos portentos:
»Mudados ya los compañeros mios
»En aves, cruzan los delgados vientos,
»Siguen el curso á los desiertos rios