Y en la coronacion de su carrera

Feliz, al que dejó la luz del dia

De una vez, por no ver tamaña afrenta,

Mordiendo el polvo de la lid sangrienta!

LXXXVII.

»Mas si hay recursos, si hay á lid dispuesta

Intacta juventud; si pueblo tanto,

Tanta ciudad itálica nos presta

Oportuno favor; si sangre y llanto

A los Troyanos su victoria cuesta,