Y las húmedas playas desanega.

CXXX.

Mas así que principian el tercero

Encuentro, cada cual toma adversario,

Y entra en calcada pugna el campo entero:

Entónces fué el gemir, confuso y vario,

Los que mueren; y arnes y caballero

Nadar entre el estrago sanguinario

Confundidos; y á par de los varones

Semiánimes sucumben los bridones.