Ya el hacha de dos filos poderosa
Esgrima, siempre á su hombro el arco suena,
El arco de oro y armas de la Diosa.
Ella, áun huyendo en la tendida arena,
Vuelto el arco descárgale á deshora,
Hiriendo atras con flecha voladora.
CXXXV.
Dan á la semidiosa compañía,
Flor de Italia y su corte, la doncella
Larina, y Tula, y la que en liza impía