Arrancando con ímpetu triunfante

Del tiburtino campo, así su presa

El tirreno Tarcon lleva delante.

Movidos de su ejemplo y suerte buena

Tornan los Lidios á la ardiente arena.

CLVI.

Arrunte, á quien por suyo el hado sella,

Ganándola de mano, hábil espía

Con dardo á punto á la veloz doncella,

Y busca al golpe fiero fácil via.