Bufan ante él con noble bizarría!

Blancos cual nieve, rápidos cual vientos

A Pilumno ofrendólos Oritía.

Aurigas les cortejan: los contentos

Pechos la palma en hueco són golpea,

Y el crin les peina que revuelto ondea.

XIX.

Ensáyase á los hombros la coraza,

Toda de oro erizada y de blanquizo

Oricalco; el escudo fino embraza;