Le arrastran diferentes sentimientos.
Contra él, en ese tiempo, reservados,
Mesapo, listo siempre en movimientos,
Llevaba en la siniestra dos ferrados
Astiles: con certera puntería
Uno de ellos blandiendo, allá lo envía.
XCIX.
Hincando una rodilla, con su escudo
Enéas guarecióse: el asta empero
Rehilando sobre el casco penachudo