Envuelto en llamas! ¿Quién tendrá por justo
Que el tornar, ya vencido, á campo estrecho,
Espere yo que á Turno venga en gusto?
No: ¡cumpla la ciudad el pacto hecho!
Nefando monumento, centro adusto
De la guerra ella ha sido: ¡sús! con teas
Lo que debe pidamos!» Habló Enéas.
CXVIII.
Ya, formándose en cúneo á la batalla,
Animosa la tropa se encamina.