Fatídico clamor distinto siente,
Oye de la ciudad los alaridos.
«¡Ay de mí! ¿Qué gran duelo está presente
A los muros? ¿Qué fúnebres sonidos
De tan diverso punto la corriente
Del aire arrastra?» Dice, y de la brida
Tira atónito, y pára la corrida.
CXXVIII.
Sagaz la Ninfa que usurpó el semblante
Del auriga Metisco, y los trotones