Acá el cerco mural limita el llano.

CLIV.

Enéas el alcance no descuida,

Y aunque á tiempos retarda dolorosa

Sus rodillas aún la fresca herida,

Al que temblando va férvido acosa

Pié con pié. Tal hallarse sin salida

Suele un ciervo infeliz; corriente undosa

Acá le ataja, allá le pone miedo

De plumas de color pérfido ruedo;