Otra vez de Metisco se disfraza

La daunia Diosa, y al hermano llega,

Y el acero vulcánico le entrega.

CLXII.

Ardiendo Vénus de que á tales grados

Llegase de la Ninfa la osadía,

Acude, y de los senos intrincados

La pica destrabó que áun resistia.

En sus armas y fuerzas reintegrados,

Uno en su espada, el otro en su asta fia,