De la ley del comun fenecimiento

Exentado mi sér! Mortal yo fuese,

Fin diera á mi penar, y huyendo haria

A la fraterna sombra compañía!

CLXXXI.

»¡Héme ahora inmortal! ¡Oh hermano mio!

¿Qué habrá sin tí que enojos no me sea?

¿Y dónde mi doliente desvarío

Abismo tan profundo cual desea

Que me trague hallará, y en el umbrío