Creemos que bastan estos apuntes como semblanza general del departamento. La tierra es generosa y feraz, apta como la mejor del territorio para las industrias rurales. ¡Lástima que no esté lo suficientemente subdividida! Pero las necesidades agrícolas han de formalizar con el tiempo la evolución, tonificando el progreso de la zona.
El comercio regional es nutrido y honesto. Las casas de Victorica tienen un extendido radio de acción en el noroeste, llevando sus mercaderías hasta las colonias Mitre y Epumel y gran parte de la sección 13. Hay establecimientos comerciales que merced a su empeñosa labor, y sin ser excesivos en los precios, han doblado su capital en un año. Unase a esto el dato de que el Banco de la Nación sostiene un movimiento no inferior a 15.000.000 de pesos, según informes oficiosos que recogemos, y se tendrá una noción aproximada de la validez comercial de este centro.
La evolución de Victorica es hacia la agricultura. Ya se diseñan los primeros albores. Departamento criollo—el más criollo de la Pampa—y ganadero, en consecuencia va ganando el oeste, mientras la agricultura de importación, se apodera de los gramillales y fracciona en chacras la heredad. La línea de Toay a Victorica, cuando vaya, revolucionará los predios y constelará de colonias el camino.
VOCABULARIO
Hachadas. Las partes del monte en que trabajan los leñadores o hachadores.
Cardo asnal. Variedad del cardo común, de hojas muy espinosas.
Mitras. Ornamento o capelo, color violeta con que los obispos se cubren la cabeza en las funciones religiosas.
Constelando. Matizando.
Collados. Lomas o colinas de poca elevación.
Hato caprino. Rebaño de cabras.