Entrar en detalles sería inoficioso. Saben los niños que “ser provincia” es más que “ser territorio”; y ellos, que son argentinos, como los demás hijos de la nación, no pueden admitir que aquel “gran territorio” no pueda “ser provincia". Es una lógica de hierro.
Ejemplos parecidos a este que dan medida del espíritu abierto de la masa infantil, hemos podido observar en toda ocasión y en todo lugar. El sentimiento suele tener a flor de labio la expresión despectiva de “la Pampa siempre es la Pampa"—por desconocimiento craso de este territorio y de la levadura que se amasa en su seno—debía sentir la arrogante respuesta franca y honda, de sus niños, cuando se les interroga sobre el lugar de su nacimiento: “¡soy pampeano, señor!"—con todo el orgullo de un hijo de la república de los Gracos: “ciudadano de Roma"...
Y nada de extraño tiene esta característica, que semblantea las aristas firmes de este pueblo. Los niños de la Pampa no sólo son localistas por atavismo, por ambiente y hasta por necesidad, si se quiere, si no también por instrucción. La escuela normal de Santa Rosa que constituye el organismo educacional más completo del territorio, da su cosecha anual de maestros, pampeanos todos, y que se diseminan por la Pampa a cumplir su apostolado. Nada más lógico que este granero magisterial, lleve su amorosa semilla a todos los ámbitos del terruño e inicie a sus niños en el afecto nativo, capaz de ser más grande cuanto más alejado se ve al territorio del concierto fraternal dentro de los destinos de la nación.
La escuela normal se fundó en 1909, el 28 de junio, con carácter de escuela rural, con dos cursos. En 1914, bajo la administración del consejo nacional, se completó con cuatro cursos. Este establecimiento ha dado maestros rurales en 1910, 11, 12 y 13. El año 1914, que correspondió a la reforma, no diplomó. En 1915 y 1916 dió los primeros maestros normales. De entonces a la fecha, han egresado numerosos maestros. El primer grupo fué de 5; el segundo de 10. El año anterior—1917—se han recibido 18. A estos resultados hay que agregar los maestros rurales del comienzo. El personal docente fundador de la escuela, estuvo constituído por profesores normales para los cursos superiores y maestros para los grados de aplicación.... Actualmente, en el personal hay dos médicos, dos abogados, un doctor en filosofía y letras, profesores normales, profesores de enseñanza secundaria y algunos maestros normales. Del sexo de los maestros normales que se forman en esta escuela, un 90 por ciento corresponde al femenino. En los cursos de aplicación están equilibrados.
El colegio nacional, que está llamado a desempeñar un papel importantísimo en el territorio como base de cultura profesional, ha comenzado recién su primer curso. Su primer aula se ha llenado de educandos. Este año se tonificará con nuevos elementos que han salvado su instrucción preliminar. Debemos hacer notar que había un poco de pesimismo a raíz de la fundación de este establecimiento. Este ambiente de resistencia, se afirmaba en el precedente de otras localidades. En la mayor parte de las capitales de provincia, al inaugurarse sus colegios nacionales, rara vez se pudo ordenar de inmediato el funcionamiento de su primer curso, dado la escasez de educandos. El colegio nacional de Santa Rosa resultó una revelación en tal sentido, pues su registro de matrículas cubrió con creces el número requerido para comenzar las clases con regularidad.
En el territorio de la Pampa hay más de 100 escuelas de carácter y dependencia nacional. El personal de todas, sin excepción, es diplomado. Los maestros están equiparados a los de la capital federal, con sueldos correspondientes a las categorías 1.ª, 2.ª y 3.ª: 240, 216 y 190 pesos, respectivamente. Es decir que tienen haberes más remunerativos que los de las escuelas Láinez. Una característica que hemos podido comprobar, es que el personal docente de las escuelas es homogéneo. Hasta el seno de la escuela no ha llegado aún la influencia política, lo que no puede decirse de la mayor parte de las provincias. Los establecimientos de educación tienen carácter idéntico a los de la provincia de Buenos Aires, y es común encontrar escuelas con personal preparadísimo y en donde la enseñanza sigue el camino progresivo de las mejores iniciativas. No faltan los edificios de primer orden como el de la escuela elemental de Santa Rosa, donde se han llenado cumplidamente las necesidades de la pedagogía moderna; ni edificios primorosos como la escuela de Santa Aurelia, en Pico; ni establecimientos donde al buen local y mejor enseñanza, se une una otra segunda escuela de la palabra escrita—el periódico infantil—como ocurre en la urbana de Jacinto Arauz.
La acción privada, contribuye por otra parte, muy eficazmente a la cultura del mundo infantil. Son numerosos los establecimientos particulares distribuídos en los principales núcleos de población. Pero como tipo-modelos, ahí están las escuelas salesianas con asiento en diversas poblaciones y en donde una numerosa masa escolar recibe instrucción sana y fecunda. La escuela salesiana de General Acha, que hemos tenido oportunidad de visitar, es un establecimiento de primer orden y nos hacemos un deber en aseverarlo, desposeídos de todo prejuicio.
No hemos de entrar en mayores detalles sobre la instrucción pública en el territorio. La organización completa del organismo escolar llenará los claros paulatinamente. Lo importante, lo inmediato y que corresponde al campo de la sociología, es saber que en la entraña de este gran territorio, se está fundiendo una raza nueva que será, tal vez, la más definida de todas en nuestras provincias. Y si por sus contornos generales encontramos que el entrevero moldea y uniforma su étnica especial, no hay razón para pensar que el pueblo que sabe organizarse por sí mismo no esté capacitado para gobernarse por sí mismo dentro de las mayores franquicias de la constitución.
VOCABULARIO
Evolución. Desarrollo gradual de una cosa.