Eclosiona. Revienta, brota, aparece, se muestra.

Progenie. Prole, descendencia, los hijos.

Etapa. Grado.

Fructificar. Dar fruto.

Segregado. Separado.

Redentora. Que redime.

Sedimento. Residuo, sobrante.

LA PAMPA MODERNA

Tal es la Pampa de hoy, bajo las diversas aristas de su fisonomía, como la concibe nuestra semblanza honesta y augural. Y seamos francos: ¿la sabía de tal magnitud el país? Es posible que no. Impregnados estamos del prejuicio porteño sobre esta “factoría” territorial, para que caigamos en la ingenuidad de creer que no tiene mucho de paradojal ese conocimiento de la Pampa. En las deficiencias de la enseñanza está, sin duda, el fundamento de este pecado original. Ningún educando concibe el territorio pampeano—para su clase de composición—si no como “esa llanura extendida, inmenso piélago verde”, con el gaucho legendario y el ombú. Son los errores del romance vulgarizados en la escuela por el criollismo invertebrado que se revuelca todavía entre las cenizas del fogón. Son resabios de maestros indolentes, pegados al fabulario de los payadores, más que al proceso de la geografía política del país. ¡Ni la eterna llanura, ni gauchos, ni ombúes! Entre los campos ondulados, grávidos de cereales y teñidos en verde de alfalfar, zigzaguean los caminos dóciles y decisivos. Ya el coturno de la bota de potro se borró entre las arenas frágiles del médano, al paso del ramplón tachuelado del gringo. Hasta allí no alcanzó la sombra bienhechora y egoísta del ombú “sin dar al rancho madera, ni al fuego una astilla dar". Son caldenes los soberanos de la selva pampeana, contra cuyos troncos seculares se afila la herramienta talar, abriendo predios vírgenes a Céres y la pradería artificial.

Sobre la base de estos errores que competen a la geografía elemental y que—pese al optimismo declamatorio—siguen difundiéndose en los establecimientos de enseñanza, gravita el desorientado preconcepto que se tiene del territorio. Pero no es solo el error de “bona fide” el que ha dado cauce al juicio irrazonado sobre las características generales de la Pampa y su grandioso porvenir. Hay otros factores especiosos que tientan con malicia mantener el concepto insustancial que se tiene formado de la Pampa, de manera de no descorrer el velo de esta recóndita virginidad, fuente poderosa de riqueza y de vigor.