PÓRCIA.
¿No puede pagar en dinero?
BASANIO.
Yo le ofrezco en nombre suyo, y duplicaré la cantidad, y áun la pagaré diez veces, si es necesario, y daré en prenda las manos, la cabeza y hasta el corazon. Si esto no os parece bastante, será porque la malicia vence á la inocencia. Romped para este solo caso esa ley tan dura. Evitareis un gran mal con uno pequeño, y contendreis la ferocidad de ese tigre.
PÓRCIA.
Imposible. Ninguno puede alterar las leyes de Venecia. Seria un ejemplar funesto, una causa de ruina para el Estado. No puede ser.
SYLOCK.
¡Es un Daniel quien nos juzga! ¡Sabio y jóven juez, bendito seas!
PÓRCIA.
Déjame examinar el contrato.