PÓRCIA.

¡Deteneos! Tendrá el hebreo completa justicia. Se cumplirá la escritura.

GRACIANO.

¡Qué juez tan prudente y recto!

PÓRCIA.

Prepárate ya á cortar la carne, pero sin derramar la sangre, y ha de ser una libra, ni más ni menos. Si tomas más, aunque sea la vigésima parte de un adarme, ó inclinas, por poco que sea, la balanza, perderás la vida y la hacienda.

GRACIANO.

¡Es un Daniel, es un Daniel! Al fin te hemos cogido.

PÓRCIA.

¿Qué esperas? Cúmplase la escritura.