ACTO V.
ESCENA PRIMERA.
Alameda que conduce á la casa de campo de Pórcia en Belmonte.
Salen LORENZO y JÉSSICA.
LORENZO.
¡Qué hermosa y despejada brilla la luna! Sin duda en una noche como esta en que el céfiro besaba mansamente las hojas de los árboles, escaló el amante Troilo las murallas de Troya, volando su alma hácia las tiendas griegas donde aquella noche reposaba Créssida.
JÉSSICA.