Es voz de Pórcia, ó me equivoco mucho.

PÓRCIA.

Me conoce como conoce el ciego al cuco: en la voz.

LORENZO.

Señora mia, bien venida seais á esta casa.

PÓRCIA.

Hemos rezado mucho por la salud de nuestros maridos. Esperamos que logren buena fortuna gracias á nuestras oraciones. ¿Han vuelto?

LORENZO.

Todavía no, pero delante de ellos vino un criado á anunciar su venida.

PÓRCIA.