¿Te acuerdas, señora, de un veneciano docto en letras y armas que, viviendo tu padre, vino aquí con el marqués de Montferrato?

PÓRCIA.

Sí. Pienso que se llamaba Basanio.

NERISSA.

Es verdad. Y de cuantos hombres he visto, no recuerdo ninguno tan digno del amor de una dama como Basanio.

PÓRCIA.

Mucho me acuerdo de él, y de que merecia bien tus elogios.

(Sale un criado.)

¿Qué hay de nuevo?

EL CRIADO.