Un VIEJO, ROSS y MACDUFF.

UN VIEJO.

En mis setenta años he visto cosas peregrinas y horrendas, pero nunca como esta noche.

ROSS.

¡Venerable anciano! ¡Con qué cólera mira el cielo la trágica escena de los hombres! Ya ha amanecido, pero todavía la noche se resiste á abandonar su dominio. Quizá se avergüenza el dia, y no se atreve á derramar su pura lumbre.

EL VIEJO.

No es natural nada de lo que sucede. El mártes un generoso halcon cayó en las garras de una lechuza.

ROSS.

Los caballos de Duncan, los mejores de su casta, han quebrantado sus establos, y vueltos al estado salvaje, son terror de los palafreneros.

EL VIEJO.