LA DAMA.
Es su ademan más frecuente. Hace como quien se las lava.
LADY MACBETH.
Todavía están manchadas.
EL MÉDICO.
Oiré cuanto hable, y no lo borraré de la memoria.
LADY MACBETH.
¡Lejos de mí esta horrible mancha!... Ya es la una... Las dos... Ya es hora... Qué triste está el infierno... ¡Vergüenza para tí, marido mio!... ¡Guerrero y cobarde!... ¿Y qué importa que se sepa, si nadie puede juzgarnos?... ¿Pero cómo tenia aquel viejo tanta sangre?
EL MÉDICO.
¿Oyes?