SANSON. (A Gregorio.)

¿Estamos dentro de la ley, diciendo que sí?

GREGORIO. (A Sanson.)

No por cierto.

SANSON.

Hidalgo, no me chupaba el dedo porque vosotros pasabais, pero la verdad es que me lo chupo.

GREGORIO.

¿Quereis armar cuestion, hidalgo?

ABRAHAM.

Ni por pienso, señor mio.